Historia de Toledo: la arquitectura de las tres culturas

Toledo tiene siglos y siglos de historia. Cristianos, musulmanes y judíos convivieron durante la Edad Media. Sin embargo, antes de su llegada, la ciudad ya había estado ocupada por romanos y visigodos.

Las tres culturas (cristiana, árabe y hebrea) influyeron en la organización política, económica y social. Dejaron a sus predecesores un gran legado cultural, artístico y arquitectónico. A continuación os mostramos un breve recorrido por la historia de Toledo,

Los cristianos y su control sobre el arte

Tras la reconquista de Toledo, en 1805 por Alfonso VI, los cristianos se hicieron con el control de la ciudad. No solo impusieron su estilo de vida y religión, también se hicieron con el control del arte. De esta forma, muchas edificaciones de otras culturas fueron destruidas o transformadas en iglesias.

Iglesia de El Salvador

No se sabe con exactitud cuando se construyó esta iglesia, aunque varios investigadores creen que fue en 1041. Incluso posiblemente sea anterior puesto que en ella se han encontrado restos visigodos y romanos aproximadamente del siglo II.

En la actualidad, la iglesia está levantada sobre una antigua mezquita, orientada (¡como no!) hacia la Meca. En su construcción se utilizaron elementos de arte visigodos (la arquería, pilastras visigodas y relieves). Al estar construida a partir de una mezquita, en su interior pueden verse características propias del arte islámico. Así, los arcos que separan la nave del epístola de la central son de herradura.

Dos incendios arrasaron la iglesia, el primero en el siglo XV y el segundo en 1822 que ha obligado a casi su total renovación. Lo único que sobrevivió de este alarde de cultura fue la Capilla de Santa Catalina.

Muy cerca se encuentra el convento de Santa Úrsula, que conserva su ábside de estilo mudéjar y un retablo de 1535 del artista toledano Alfonso Berruguete. Las dos edificaciones se pueden visitar en el barrio de la judería de Toledo

Iglesia de San Andrés

Las primeras noticias que se tiene de esta iglesia son del 1150 a causa de un incendio. Sin embargo, al igual que la parroquia de El salvador, probablemente su construcción fue previa a dicha fecha. En ella se entremezclan varios estilos la hacen única. Está presente el arte visigodo, mudéjar, gótico y barroco.

La iglesia se divide en tres naves y seis tramos. Columnas toscanas, pilastras visigodas y pilares de ladrillos son algunos de los soportes que separan las diferentes partes de las iglesias. En su arquitectura también se puede encontrar impresionantes capiteles prerrománicos y corintios. Hace poco se encontraron alrededor de 50 momias, que, en un futuro, se podrán visitar bajando a la cripta de la iglesia.

Parroquia de Santiago El Mayor

La iglesia de Santiago El Mayor es el más grande conjunto mudéjar de Toledo. La parroquia está ubicada en el barrio del Arrabal. Se levantó aproximadamente durante el siglo XII y XIII. Fue construida en ladrillo y mampostería. Antiguas crónicas cuentan que allí, anteriormente, se situaba una mezquita. Es más, ciertas partes de la iglesia están inspiradas en la Mezquita del Cristo de la Luz.

El gótico también está muy presente en su arquitectura junto con elementos almohades. Con la construcción de esta iglesia se da por iniciada la segunda fase del mudéjar toledano en la que los arcos apuntalados sustituyen a los grandes arcos de herradura.

De suma importancia es su retablo. Fue cincelado entre 1545 y 1549 por Juan de Tovar aunque en su elaboración también participó Francisco de Espinosa pintando y dorando la obra. Otro de los elementos más llamativos de la iglesia es la forma de su baptisterio y su pila bautismal, de estilo románico.

Monasterio de San Juan de los Reyes

Monasterio San Juan de Los Reyes - Toledo

Uno de los sitios religiosos más visitados de Toledo es el Monasterio de San Juan de los Reyes. Fue construido con el apoyo de Isabel I de Castilla y perteneciente a la Orden Franciscana en 1476. Es por ello que está presente en todo el edificio el emblema de los Reyes Católicos.

Fue construido en estilo gótico y decoración isabelina. Llama la atención del turista la alta bóveda de crucería y la cúpula estrellada de la iglesia, la decoración del altar mayor, del crucero y de sus capillas laterales. Fuera de la fachada cuelgan cadenas que pertenecieron a los cristianos rescatados de la batalla de Málaga (1485) y de la Batalla de Almería (1856); las transportaron a Toledo en señal de agradecimiento.

La Catedral de Toledo

La Catedral de Toledo se comenzó a construir durante la Edad Media, concretamente, en el año 1227. Esta impresionante obra es uno de los emblemas españoles de estilo gótico (junto a las catedrales de León y Burgos). En su fachada destaca su puerta llana de estilo neoclásico que sigue las características de la arquitectura griega y romana, con altas columnas y entablamento rectangular.

En su fachada pueden apreciarse los altos relieves de imagines religiosas, entre los que destaca la coronación de la virgen en el interior de las puertas de los Leones.

Su extravagante y floral decoración hacen de esta catedral una pieza única. También destacan su colorido rosetón y sus hermosas vidrieras que permiten la entrada de luz natural.

El interior de la catedral cuenta con cinco naves de altura escalonada, siendo la central la más ancha, y varias capillas. Las naves están cubiertas por bóvedas de crucería ojival. Aunque lo que más atractivo de la catedral es el Transparente, obra barroca del escultor Narciso Tomé del siglo XVIII.

Los resquicios del mundo árabe: La Mezquita del Cristo de la Luz y de las Tornerías

Por suerte, los cristianos no destruyeron todo el arte árabe y parte de esas obras pictóricas y arquitectónicas se han conservado hasta día de hoy. Su paso por Toledo no solo está presente en la arquitectura cristiana, sino que también se puede visitar un verdadero tempo islámico.

La Mezquita del Cristo de la Luz, anteriormente llamada Bab Al-Mardum, se edificó en 999 durante el Califato de Córdoba. Es el único templo islámico que se ha preservado íntegramente junto a la mezquita de las Tornerías, en la que actualmente se encuentra la Fundación Centro de Promoción de Artesanía.

¿La cultura hebrea sigue presente en Toledo?

Efectivamente. En 1180 fue construida la sinagoga que hoy se conoce como la iglesia de Santa Maria la Blanca. Su arquitectura de estilo mudéjar incluye decorados sencillos y austeros con arcos de herradura y decoración geométrica. Actualmente está abierto al público aunque no para culto.

Del mismo estilo también se puede visitar la sinagoga del Tránsito que abrió como museo en los años 70. Su edificación se llevó a cabo entre 1355 y 1357 por orden de Samuel-ha-Levi Abulafia, miembro de la corte del rey Pedro I de Castilla. Los dos templos se encuentran en la judería de Toledo.

Otra forma de disfrutar de la ciudad es saboreándola. Tras pasear por las cuestas de Toledo, nada apetece más que sentarse en un bar a tomar un tentempié. ¿Quién no quiere tomarse una tapa de jamón o de queso curado acompañada de una copa de vino blanco? Aunque, si el visitante prefiere el vino tinto, no hay problema. Tanto el jamón como el queso maridan también con los matices de un buen vino tinto.

En definitiva, Toledo siempre ha sido y será la ciudad de las tres culturas. El arte está muy presente en sus calles, iluminando su centro histórico. Todas sus características hacen de la ciudad un sitio mágico en el que sumergirse en el pasado y disfrutar de los sabores del vino de La Mancha.

Imágenes: Javier Morales

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